Ayer martes, se efectuó en Comodoro Rivadavia la audiencia de impugnación de sentencia por el homicidio del ciudadano español Domingo Expósito Moreno ocurrido el pasado 25 de junio del 2014. La defensora de Solís planteó su absolución y subsidiariamente, si se confirma el fallo, el mínimo de la pena establecida para el delito, 10 años y ocho meses de prisión. El defensor de Kesen planteó la nulidad de la sentencia por adelanto de opinión, imparcialidad; afirmando que “no hay hecho con trascendencia penal” para su defendida. Por su parte el fiscal solicitó se rechacen los planteos de las defensa y se confirme en todos sus términos la sentencia condenatoria a 17 años de prisión para Solís y de 7 años para Kesen respectivamente. En igual sentido se pronunció la parte querellante.
El tribunal de la Cámara Penal, integrado por los jueces Guillermo Müller, Daniel Pintos y Martín Montenovo, dará a conocer su veredicto el próximo jueves 16 de marzo, a las 12 horas.
Por el Ministerio Público Fiscal se hizo presente Adrián Cabral, fiscal general y por la querella Sergio Romero. La defensa de Solís la efectuó Lucía Pettinari, defensora pública y la de Kesen, Guillermo Iglesias, abogado particular.

Defensa

La defensora de Solís impugnó la sentencia condenatoria de primer grado ya que “el tribunal ha hecho una valoración arbitraria de la prueba ventilada en el debate. El tribunal a su entender ha valorado erróneamente la prueba y con ello ha violado derechos constitucionales de su defendido”. Adujo que los testimonios e indicios no son concordantes respecto a la autoría en cabeza de su asistido. Recordó que en el inicio en la audiencia de control de detención hubo 7 personas imputadas y luego con el devenir del proceso se sobreseyeron a 4 de ellas y que se le cambió la calificación legal a Solís de “autor intelectual” a “autor material” de “homicidio agravado por el uso de arma de fuego”. La defensora sostuvo que el Tribunal no ha dicho nada en su resolución de la teoría del caso positiva, presentada por ella; pero si realizó “consideraciones morales, fuera de la sana crítica racional”. Solicitando por todo ello la absolución de Solís; y subsidiariamente en caso de confirmarse la condena que se readecúe la pena al mínimo, 10 años y 8 meses de prisión, en base a la trascendencia mínima de la pena y el principio de humanidad.
Por su parte, el defensor de Kesen solicitó se declare la nulidad de la sentencia ya que al inicio del debate el Tribunal le reclama al fiscal una aclaración sobre la participación de mi defendida, y el mismo juez le refiere “habrá querido decir instigador”. Es decir a su entender adelantó opinión, se auto-limitó; por ello el defensor recusó al tribunal en pleno “por la intromisión en una esfera que no le es propia”. Pero declararon la recusación como “inadmisible”, recordó Iglesias. Planteando con ello la “no imparcialidad” del tribunal, ya que “no está autorizado a pedir una aclaración y menos a decirle al fiscal que tiene que hacer”. Respecto del plan ideado por Kesen junto a su pareja dijo que “no hay hecho con trascendencia penal”. No hay actividad dolosa por parte de mi defendida. “El que está decidido a cometer un hecho ya no puede ser influenciado”, disparó. Concluyendo que no hubo un plan de idear, que se quite el agravante del uso de arma de fuego y que se le aplique el mínimo establecido por la pena.

La Fiscalía y la Querella

En contraposición, el fiscal solicitó se confirme en todos sus términos la sentencia condenatoria en contra de Kesen y de Solís. El tribunal realizó una correcta valoración de la prueba. De los primeros 7 imputados, en la acusación se pudo determinar qué rol le cupo a Solís como autor del homicidio y no de autor intelectual. Respecto del monto de la sanción penal de 17 años el tribunal fue exhaustivo en su examen de las circunstancias atenuantes y agravantes para el caso. La pena es ajustada al grado de culpabilidad y al injusto, sostuvo Cabral.
Respecto de Kesen y que el “tribunal se excedió en sus facultades” al plantear el rol de autora intelectual como un concepto teórico y no jurídico por eso solicitó la aclaración. Para establecer una complicidad necesaria de Kesen en el homicidio se tuvo en cuenta el expediente de restitución en el Juzgado de familia. Tuvo participación y ayudó a Solís a los fines de dar muerte a Expósito Moreno, concluyó el fiscal. Solicitando se rechace el planteo de su defensa y se confirme la sentencia condenatoria de Kesen en todos sus términos.
El querellante igualmente solicitó se confirme la sentencia de primera instancia en todos sus términos ya que se estableció en el juicio que el auto VW Gol involucrado en el hecho fue comprado por ambos imputados con la finalidad de utilizarlo en el ilícito. Dos testigos en el juicio recordaron que la noche del hecho estaban comiendo y llega Solís afirmando que “había hecho una cagada” y que si no le creen que “vayan al Gati”, por el Gimnasio.
Finalmente pudo escucharse las declaraciones primero de Solís quién refirió “soy inocente, no lo maté. Yo esa noche estaba con Virginia y mis hijos”; luego de Kesen quién sostuvo que “estoy condenada desde el primer momento por la sociedad y los medios”. Asegurando que no tiene absolutamente nada que ver con lo que le pasó al padre de su hija.