El gobernador Mario Das Neves realizó una férrea defensa de los trabajadores petroleros de la provincia en relación “a las décadas y décadas que le han girado recursos impresionantes a la Nación, a todos los gobiernos” y dejó en claro ante la intención de precarizar el acuerdo con esos trabajadores que “yo no voy a firmar ningún acto de precarización laboral”.
“Yo dije que no soy dirigente gremial, pero yo estoy al lado de los trabajadores y no se los voy a permitir, no se los voy a firmar y esto se lo comuniqué a los sindicatos, porque tenemos muchas cosas que solucionar” afirmó Das Neves el fin de semana desde Puerto Madryn en el marco del lanzamiento del “Plan Estratégico de Salud 2017-2019” que presidió con un masivo acompañamiento de trabajadores sanitarios de toda la provincia.
Ante un colmado recinto del Club Social y Deportivo Madryn, el gobernador envió un mensaje a la Nación al indicar que “nosotros necesitamos recibir, todos producimos” y remarcó que “todavía estamos padeciendo el 2001, todavía estamos padeciendo contratos basura”, dijo sin negar lo que sucede en el propio Estado. Por eso insistió en que “tenemos que ir arreglando todas estas cosas y las podemos arreglar si nos ponemos todos de acuerdo. Diferencias va a haber, pero hay cosas que entre todos nos podemos poner de acuerdo, cuáles son los objetivos y qué Chubut queremos para nuestros hijos y nuestros nietos” afirmó.

Inclusión

También Das Neves habló de la inclusión en materia de educación realizada en todos sus gobiernos y tuvo críticas para dirigentes nacionales “con arcas muy importantes, con impuestos que cobran que son de terror y se jactan de que están escolarizando a los chicos de 4”. A ellos les dijo que “acá los chicos de 4 y 5 ya están escolarizados y estamos escolarizando a los chicos de 3 y que tenemos 103 escuelas de nivel inicial en la Provincia del Chubut. Esas son decisiones políticas, por eso yo tengo que decirles con todas las letras, seamos respetuosos de la historia, seamos respetuosos de lo que decimos” afirmó, para también cuestionar a quienes pese a haber estado en cargos públicos durante años hablan de inclusión “y no han trabajado por la inclusión. Debería darles vergüenza” expresó.
Dijo que “trabajar por la inclusión es trabajar por la educación, es trabajar por la salud, es trabajar por los servicios, es ser solidario, es estrechar la mano, es entender la situación, es no mentir”.
Y agregó: “No se puede mentir todos los días como se miente, que estamos mejor que ayer o peor que ayer. Estamos como estamos y estamos mal y tenemos que mejorar. Por más que me pongan los numeritos y me digan que aumentó o va a aumentar el PBI el 3%, el asunto es como derrama, papito. A dónde va para abajo, este es el tema” remarcó.

Un datito que da bronca

Que el Gobernador de Chubut no quiera ceder nada más, no es novedad, pero tampoco un capricho. De hecho, Chubut cedió 2.073 millones de dólares en once años de retenciones a las exportaciones, sistema por el que el Gobierno nacional obtuvo renta petrolera y desacopló los precios internacionales de los internos –que tuvieron picos por encima de los 100 dólares- a fin de contar con energía barata.

Así se desprendió de un viejo informe pero más actual que nunca, que la consultora NOAnomics realizó y rezaba que “Siete provincias, heroínas anónimas del modelo de energía barata”, y fue publicado exactamente el 14 de agosto de 2014. La provincia más perjudicada fue Neuquén con una pérdida acumulada de U$S8.372 millones desde 2002. Después, Santa Cruz con regalías cedidas acumuladas por U$S2.409 millones, y Chubut resignó U$S2.073 millones.

YPF debe más de lo que vale

Una de las empresas que está “en la mira” en Chubut es la nacional, YPF precisamente por los amagues de despidos y los parates en la actividad que repercuten en otros sectores, como camiones, lo que implicó un fuerte pronunciamiento la pasada semana.
La realidad es que por primera vez en casi dos décadas, YPF tuvo que anotar pérdidas por 28.379 millones de pesos en su resultado neto. Los datos corresponden al cierre del 2016 que la compañía comunicó días atrás ante los inversores locales y extranjeros. Los fríos números dan cuenta de que la acción de la petrolera pasó de generar una ganancia de 11,68 pesos en el 2015 a una pérdida de 72,13 en el 2016. Con las últimas cotizaciones de las acciones, el valor de YPF para los mercados se ubicaba en torno a los 9.000 millones.
Pero el 2016 marcó otro hito para YPF: su deuda total ya es superior al valor de mercado de la empresa. Según datos que surgen del balance, al cierre de diciembre del 2016 los pasivos (corrientes y no corrientes) totalizaron 154.345 millones de pesos, un valor equivalente a unos 9.587 millones de dólares. Desde que las nuevas autoridades se hicieron cargo de la empresa, varios son los funcionarios y analistas que vienen alertando sobre el endeudamiento de YPF. Y no es para menos. Hacia fines del 2011, meses previos a la expropiación de las acciones por parte del Estado a la empresa Repsol, los pasivos llegaban a los 2.837 millones de dólares. Para diciembre del 2015, momento en que el kirchnerismo deja su dirección, ese valor se disparó a los 7.892 millones de dólares, triplicando los valores preexpropiación. Durante la gestión de la administración Macri, la petrolera aumentó su demanda de créditos en 1.695 millones de dólares alcanzando el total de pasivos los 9.857 millones de dólares, cifra 20% superior al valor de mercado que presenta la empresa.