Para que un diario como el mitrista La nación se le anime al Jefe máximo a menos de un año de gestión, algo no anda bien. En una columna Diego Sehinkman traza finamente una mirada desde la vereda de enfrente sobre Cambiemos y pulsa verdades, interrogantes y probabilidades reales, además de dejar en evidencia las contradicciones de los discursos del poder. Dice que “El manual de historia lo recordará así: `De a miles vinieron del interior a pedir por su líder, el único que les hablaba a ellos, los excluidos, los invisibles para las élites. Muchos caminaron desde muy lejos y, extenuados, se sacaron sus zapatos de trabajo y remojaron sus pies en la fuente de Washington. Entonces Trump se asomó y emocionado saludó a la multitud, que vivó cada una de sus consignas nacionalistas. Había nacido un nuevo actor social: los cabecitas rubias´. Lo dijo el Washington Post: el nuevo presidente se parece a Perón. En un artículo de opinión lo argumenta: `Trump dice que lucha por los olvidados. Juan Perón, de la Argentina, un nacionalista populista que transformó ese país en la mitad del siglo XX, decía que representaba a los descamisados´. ¿Y? ¿Qué le parece, estimado lector? No les habremos metido los limones, pero les exportamos algo más ácido. El mundo cambia y se cierra como un erizo. Bolivia endureció la entrada de vinos argentinos y la Argentina endureció la entrada de personas bolivianas. La Patria Grande encoge en el lavarropas del proteccionismo, el electrodoméstico de moda. A Macri le va bien con el campo, cuyos rindes aumentan, y mal con el campo simbólico, que claramente no le rinde: los derechos humanos. Cuando Gómez Centurión dijo que no hubo un `plan sistemático´ en la dictadura, lo que se comprobó es otra cosa: que Macri no tiene un plan sistemático sobre qué opinar acerca de los años 70. Por eso lo retó pero lo sostuvo en su cargo. Por eso se siente tan incómodo cuando le preguntan sobre el tema. Y por eso fue y vino con el feriado del 24 de marzo. (El 24 que no se negocia es el del aire acondicionado.)
A Macri le va mejor con el espejo retrovisor que con el parabrisas. El panorama económico hacia adelante podrá ser incierto, pero cuando el votante mira hacia atrás lo ve a Guillermo Moreno lanzando exabruptos o frases semigolpistas (`en este gobierno son todos descerebrados´, `esto está terminado´) o a Eugenio Zaffaroni dejando escapar su inconsciente: `Su escrito es un desastre. Si Nisman estuviese vivo lo ahorco´.
Se largó febrero y el gobierno festeja el éxito de la temporada. El kirchnerismo no supo o no quiso renovar elenco ni guión. Y el resto del peronismo hace topless en Necochea: son cinco y están semidesnudos. En su dificultad para encontrar una identidad y un rumbo económico, Cambiemos se construye como opuesto a este espectáculo playero.
Gran parte del capital político de Macri proviene de este involuntario subsidio peronista. Se tiene que apurar. Apenas puedan se lo cortan”.

Las encuestas, lapidarias

En otro orden de cosas, un mirador con datos como Chesrasny, alerto esta semana: “El frío empezó a correr sobre la espalda de Federico Salvai, Federico Suárez, el secretario de medios, y Manuel Mosca, presidente de la legislatura bonaerense, desde que la mayoría de los encuestadores muestran un derrumbe de la imagen del presidente en la provincia de Buenos Aires y especialmente en el conurbano, es decir, en la tercera sección electoral, y también en la primera, es decir, zona norte y oeste.
Lo más grave se da también en el interior, en Mar del Plata, La Plata y Bahía Blanca. En la popular ciudad balnearia, la gestión del intendente Carlos Arroyo es un desastre, acompañada por la mala situación económica y, como se eligen senadores provinciales, el ciclista Curutchet -ahora en el Frente Renovador- encabeza las encuestas. En La Plata, Margarita Stolbizer va primera cómoda y en Bahía, el intendente Héctor Gay, el ex periodista, tiene mala imagen y la pelea se da entre Marcelo Feliu, hombre de Randazzo, y Jaime Linares, el ex intendente y actual senador nacional por el GEN.
Un relevamiento de Hugo Haime que se publicara el lunes pasado, señala que la imagen nacional de Macri es del 36% y en el conurbano es de sólo el 30% y un estudio en toda la PBA muestra un empate técnico entre Massa-Stolbizer y CFK en 34% y Carrió y Jorge Macri con sólo el 17%.
En la Casa Rosada Durán Barba `vende´ que Massa se cayó por la foto con Kicillof -que no existió- y por el audio donde comparaba a Macri con De la Rúa. Pero el estudio de Hugo Haime del jueves pasado demuestra lo contrario y coincide con Poliarquía, que le da una caída a Macri del 9%, y a Sergio Berenztein, del 13%, en tanto el oficialismo sostiene que es muy temprano para medir intención de voto. Pero está claro que el Correo, Avianca y los peajes sembraron la sospecha de corrupción que siempre se tuvo contra los Macri y que estaba oculto gracias a la bendición con la que Elisa Carrió hizo blindar a Macri como un presidente honesto, más la protección mediática de Clarín y La Nación. Pero basto que en la percepción popular el correo demostrara que el presidente benefició a la familia Macri para que su imagen se derrumbara”.

Los ambulancieros

La encuesta del alerta máxima confirmó un empate técnico en la provincia de Buenos Aires entre Sergio Massa y Cristina Kirchner, que le sacan una amplia ventaja a Elisa Carrió, la mejor candidata que tiene Cambiemos.
El sondeo de Hugo Haime señala que si las elecciones a senador nacional por la provincia fueran hoy, Cristina y la fórmula Massa-Margarita Stolbizer sacarían 34 puntos cada uno, en un escenario sin la presencia de Florencio Randazzo. En ese contexto, Carrió con Jorge Macri sacaría un 22 por ciento, es decir que el Gobierno quedaría tercero lejos.
En el caso de que jugara Randazzo, el primer lugar sería para Massa con 31 puntos, seguido por Cristina con 30, Carrió con 22 y Randazzo con 8 puntos.
En tanto que si Cristina decide no competir y en su lugar lo hace Daniel Scioli, Massa tendría un triunfo un poco más holgado, con 33 puntos contra 30 del ex motonauta y 24 de Carrió.
El sondeo de Haime dice que el 71 por ciento de los bonaerenses quiere aprovechar estos comicios para limitar a Mauricio Macri y sólo el 26% quiere fortalecerlo otorgándole más bancas en el Congreso.
Según la encuesta, (que se suma a la que había publicado Raúl Aragón en las últimas horas, quien también daba un empate técnico entre Massa y Cristina, aunque con menor intención de voto para ambos), realizada del 9 al 17 de febrero en 1000 casos de la provincia, el 61% cree que Macri está llevando al país en la dirección equivocada, mientras que sólo el 33 por ciento cree que lo está haciendo de manera correcta. En el discurso presidencial de ayer, la negación de estos indicadores muestran a las claras un autismo del poder dominante alarmante. Todo fue en línea con legitimar lo hecho y seguir profundizando este modelo. Al apuntar a la reforma política para 2019 nadie se animó a arriesgar cuantos de los líderes actuales, tal como va el hastío popular, permanecerán en vigencia para contarlo. Habrá que ver…

Fuentes: LN, IF, LPO.