ESPECIALISTAS PONDERARON LAS POTENCIALIDADES QUE TIENE EL TRABAJO CONJUNTO DE AMBAS INDUSTRIAS

Afirman que la producción minera y vitivinícola pueden ir de la mano

Desde hace algún tiempo, miembros de sectores productivos se encuentran abocados al desarrollo de la innovación productiva, avanzando en la posibilidad de que dos industrias importantes, como son el agro y la minería, comiencen a trabajar en forma conjunta. El epicentro de tal iniciativa es la provincia de San Juan.
“Generalmente las empresas mineras están insertas en sectores vitivinícolas de prestigio o en franco crecimiento. Nuestra misión es motivarlos a implementar viñedos de carácter experimental y también recuperar viñedos antiguos para la producción de vinos de alta calidad gracias a un equipo de enólogos especializados en este tema”, explicó Maximiliano Morales en su oportunidad a Diario de Cuyo. Morales es ingeniero agrónomo y miembro de Andes Wines, una consultora dedicada al marketing de vinos y proyectos de RSE para minería, y es uno de los impulsores de la labor mancomunada. La mecánica de trabajo prevista contempla la interacción con empresas mineras en proyectos piloto, en base a metodologías participativas y en interacción con las comunidades vecinas.
Morales participó en el diagnóstico del proyecto “Vino de Toconao”, en las cercanías de San Pedro de Atacama y Toconao, zonas de influencia minera del vecino país de Chile. Allí realizó el asesoramiento a agricultores y productores de vinos para el desarrollo de las denominadas uvas de oasis.
En Toconao existe el ejemplo más emblemático de la interacción entre minería y vinos: El vino Ayllu. En 2012 la Sociedad Química y Minera de Chile (SQM), una minera privada dedicada a la explotación, procesamiento y comercialización del salitre, yodo, potasio y litio; puso en marcha un plan de fomento agroproductivo sustentable y rentable denominado “Atacama Tierra Fértil”. Mediante el plan se brindó asesoramiento y asistencia técnica a los agricultores aledaños a la faena de SQM en el Salar Atacama, para el cultivo producción de los denominados vinos de altura.
Es así que un grupo de productores concretaron un vino de características únicas producido a más de 2400 metros sobre el nivel del mar. Actualmente se está trabajando con 21.819 parras de las variedades Pinot Noir, Malbec, Petit Verdot, Syrah y Chardonnay, distribuidas en 20 productores que realizan el vino Ayllú en las localidades de San Pedro de Atacama, Toconao, Celeste, Zapar, Talabre y Socaire en una superficie de 4,82 hectáreas.
En ese sentido, un grupo de especialistas chilenos impulsaron en San Juan el “Primer Seminario de Innovación en RSE, Minería y Vinos, con el fin de dar a conocer experiencias de la interacción entre las industrias minera y vitivinícola y así trasladar aportes a la región.

ÚLTIMAS NOTICIAS