Un saldo muy positivo está arrojando la zafra ovina 2016/17 que transita por sus últimos meses. Esto genera cierta expectativa positiva para los golpeados productores, por lo menos en las zonas sur rionegrina y norte chubutense. Los resultados obtenidos hasta el momento en la producción y venta de lana, y también de animales, representan un avance significativo para una de las principales actividades productivas de Patagonia, que durante la última década atravesó una de las peores crisis de su historia y una inyección anímica para los campesinos que sueñan con recuperar lo perdido.
“Se necesita la lana de mil ovejas para pagar salario, aportes y cargas sociales de un peón anual”, destacó un ovejero experimentado que viene peleando las temporadas.
Por eso, productores, junto a referentes de distintos organismos y comerciantes del rubro coinciden en el buen presente que atraviesa parte del campo ovino de la Patagonia, como el de la zona Sur de Rio Negro y Norte de Chubut, a pesar de que la realidad está muy lejos de lo que significó históricamente la producción de ovejas y cabras para la zona.

Se alinearon las condiciones

Varios factores hicieron posible este presente para el campo. Por un lado, el clima jugó un rol fundamental. A las abundantes y escalonadas lluvias que se registraron durante el 2016 se le sumaron importantes nevadas en las zonas altas. Esto hizo que las fuentes naturales de agua que durante años habían desaparecido, se recuperen y que el suelo se nutra de la suficiente humedad para garantizar el forraje que, ante la marcada merma del stock animal, abunda para las majadas existentes. Por otro lado, la salida del cepo cambiario tuvo un impacto muy positivo en un producto como la lana y el pelo que se comercializa en dólares. A ello se le sumó el apoyo del Estado con programas de repoblamiento, mejoras de infraestructura, créditos blandos, obras de agua, capacitación y acompañamiento para que los campesinos puedan mejorar su producción. En lo que resta de la zafra, el panorama es alentador. Hace unos días luego de la veda estival y cuando todavía resta la lana posparto para comercializar, reabrió el mercado internacional lanero con precios en alza.
En el norte de Rio Negro afirmaron que “en cuanto a la producción lanera en esta zafra, en líneas generales se han obtenido (según datos suministrados por el Laboratorio de Fibras Textiles -INTA Bariloche) muy buenos rindes al peine seco, con un promedio del 59%, buen desarrollo de mecha, y resistencia a la tracción, cercana a valores de lanas resistentes, sobre todo en las lanas preparto, en comparación con zafras anteriores”.
Estas características de calidad de lanas, han redundado en muy buenos precios de venta, obtenidos ya sea en forma de operaciones particulares, como conjuntas tanto de licitaciones o concursos de precios, a través de grupos de productores, cooperativas y centros de acopio de pequeños productores. Estos precios se situaron muy cercanos a los orientativos del Sistema de Precios y Mercados Sipym-, lo cual indica una importante avidez del mercado por las lanas rionegrinas, detalló.
Por otro lado, las ventas de animales también han sido importante logrando números muy alentadores para los productores que, con el acompañamiento de distintas organizaciones han logrado abrir mercado en la zona Andina y en el Alto Valle con la venta de corderos y chivitos para las fiestas de fin de año a precios muy convenientes.

El mercado repunta

Luego de la veda estival, el mercado lanero internacional 2017 abrió en alza, sobre todo para lanas finas. El pasado jueves 12 de enero el grupo de comunidades mapuches vendió un lote de 17.000 kilos de 19 micrones de finura y 59% de rinde al peine a 6,50 dólares por kilo.
La zafra 2015/16 el valor de la lana promedió los 4 dólares por kilo. En cuando a la venta de corderos y chivos en Bariloche y General Roca, los valores se ubicaron entre 1500 y 1700 pesos.
Asimismo, el repoblamiento ovino y caprino que se viene implementado desde hace tres años a través de distintos programas tienen un impacto muy bueno en los productores.

Repunte de pasturas en Chubut

Según el INTA, el monitoreo realizado con imágenes satelitales muestra que se mantiene el crecimiento de la vegetación en valores normales o superiores al promedio en gran parte de la provincia, aunque en las zonas oeste y sur persiste una importante superficie con déficit en el crecimiento del pastizal. Debido a que en esta época es más baja la probabilidad de ocurrencia de lluvias, no deben
esperarse mejoras en el estado del pastizal hasta el otoño. Por lo tanto, en las Recomendaciones para la Ganadería Ovina Extensiva en la Provincia del Chubut en febrero de 2017, el INTA señala a los productores que deberá prestarse especial atención al forraje disponible, principalmente para las ovejas madres y borregas.
En las zonas en las que aún se mantiene el déficit en el crecimiento del pastizal, es necesario tomar
medidas que permitan que las ovejas lleguen al próximo servicio en condiciones adecuadas. Por ello, las decisiones que se tomen en este período son de fundamental importancia.
Entre otras cosas sugieren que se determine la condición corporal de las ovejas y separe aquellas que por tener valores inferiores a 1,5 ó 2 (flacas) deberán ser manejadas diferencialmente si se pretende que lleguen en buen estado al próximo servicio (2,5-3). También que se identifique y refugue los animales viejos o de baja producción. No es buen negocio retener animales con deficiente dentición, especialmente en zonas en que el año “viene seco”. Además, si el productor decide realizar una suplementación de los carneros, deberá comenzar al menos 45 días antes del servicio, ya que más tarde no tendrá efecto en su capacidad reproductiva. Se recuerda además que retrasar el destete no mejora al cordero y perjudica a la oveja, y esto es aún más grave en años con poco pasto en el campo. Es para tener en cuenta que un cordero de tres meses no necesita amamantarse para continuar el crecimiento.