Desde el año 2012, el crucero Regina Australe es la única embarcación que realiza paseos náuticos por el Golfo Nuevo partiendo de la ciudad de Puerto Madryn. Se trata de un emprendimiento que reúne a todas las empresas balleneras de Puerto Pirámides.
Su gerente, José María “Popey” Goity, expresó sobre estos últimos cinco años: “La expectativa era poder dar un servicio con gran comodidad, porque todas las lanchas que salen al mar no tienen baños, no tienen techo, son lanchas rápidas. Cuando haces avistaje de delfines tenés necesidades de velocidad y maniobra”
Al tiempo que explicó que las dificultades a la hora de iniciar este negocio turístico fueron inherentes a cualquier otro, cumplir con los requisitos y las normas legales, formar un equipo de trabajo. Para integrar ese equipo de trabajo a un negocio que no era preexistente hubo que hacerle ajustes, calificando actividades y personal. En ese sentido, “Popey” Goity señaló: “Nosotros ofrecemos placer, vendemos placer, relax y educación. La educación a través de un formato de relax, en un formato de recreación pero siempre hay una información, un concepto geológico, biológico, histórico”, además reflexionó: “El placer puede venir por varios caminos, a algunos le gusta una cosa, a otros le gusta otra, no siempre tiene que ser estridente, ni ruidoso, el placer tiene muchas formas de poder materializarse y nosotros tratamos de habitar un poquito en cada una”.

Convocatoria

Si bien el producto existe en otras partes del mundo y en nuestro propio país también, en general “la respuesta es muy buena, ni siquiera buena, muy buena. Siempre hay algún detalle pero en general el nivel de respuesta es muy buena, toda la tripulación, la gente de tierra, la gente que esta en las boleterías, en la parte administrativa, todos compartimos esta locura del turismo y nos identificamos en una sonrisa cuando el turista baja por la planchada”, señaló Popey.
A diferencia del periodo 2015/16 están trabajando apenas “un 0,5% menos que el año pasado, sabemos que es una media por encima de la normal. Tenemos datos de otras empresas colegas y otros rubros pero siempre de turismo, están trabajando un 15% un 20% y algunos hasta un 40% menos que el año pasado”, y agregó “prácticamente estamos igual, un poquito por debajo del año pasado. Lo cual nos dice que somos elegidos, porque si bien la cantidad de gente ha mermado muchísimo, para nosotros se puede interpretar como un crecimiento.”
En esa dirección apuntó: “Nuestra rentabilidad no es comparada con los demás, sino comparada con nuestra realidad operativa a nosotros los costos nos han incrementado monstruosamente hasta un 100% en algunas actividades y estamos manteniendo la gente que el año pasado”. Y resaltó que en lo económico “seguimos teniendo un esfuerzo sobre humano para mantener a flote el Regina Australe con una enorme vocación de servicio y con un negocio que le tenemos una esperanza, fe y unas ganas barbarás pero a veces la realidad nos cansa un poco”.

Necesidades operativas

La licitación y reforma del muelle Piedra Buena es una necesidad para aquellos que trabajan en él, al tanto de la situación “Popey” Goity dijo que “Puerto Madryn es un puerto complejo para nosotros, por el tamaño de nuestro barco y por las características de nuestro muelle, siendo unos de los puertos naturales más extraordinarios de la Patagonia”, pero aclaró que “cuando hay malas condiciones meteorológicas nosotros tenemos que soltarnos del muelle e ir a capear el temporal mar adentro y si lo dejamos amarrado al muelle muchas veces nos hemos golpeado, es decir, no es el puerto ideal para nosotros”.
En general todas las agencias de turismo resaltan la relación que hay con la Administración Portuaria y como se trabaja en el Piedra Buena, “creemos que si tenemos la posibilidad de desarrollar el proyecto de un pequeño varadero y poder trabajar con los barcos que operan en la zona, repararlos en la zona. Sería una inyección económica extraordinaria para la zona, porque es mano de obra, insumos, menores costos para todas las flotas y nos evitaríamos, por ejemplo en nuestro caso, tener que navegar hasta Mar del Plata” y añadió, “los costos son importantes, y nosotros advertimos que Puerto Madryn es una fabricante y exportadora de trabajo náutico de un nivel interesantísimo, que lo exportamos a otras localidades”, señalo.

Recursos humanos

El barco es de gran porte, eso no presentaría desafío de operar con costos de la Marina Mercante, pero con las utilidades de una excursión de turismo, el negocio es complejo. Los gremios que involucran la navegación marítima no contemplan el trabajo de un marinero de paseos náuticos sino que son marinos de la Marina Mercante.
“No es lo mismo un marinero que esta en las 200 millas cabalgando las olas y paleando en un pozo de frio, que un marinero que tiene que recibir turistas a la 12 del mediodía, hacer una navegación de tres horas dentro del golfo a vista de la costa; siempre con condiciones operables”, afirmó Goity. Por este motivo debieron inventar un perfil para recursos humanos que en la ciudad no existía, porque “una persona que por ahí es muy buena como marinera, pero no es muy buena recibiendo gente y atendiendo a nenes, ayudando a un anciano o explicándoles a una señora la diferencia entre un mamífero marino y un pez”, y complementó: “Nosotros necesitamos gente que tenga empatía con el público, que tenga esa capacidad de no desgastarse, de no ver todos los días 300 personas. Hace falta una persona que tenga una personalidad determinada, que además, sea una persona ruda de mar que pueda levantar un cabo, que se pueda engrasar, que pueda hacer fuerza, que pueda hacer las cosas inherentes arriba a un barco, esto es un desafío que fuimos caminando, transitando y mejorando en estos 5 años”.
En ese espacio de legislación sindical hay un hueco, no está contemplado dentro del Sindicato de Obreros de la Marina Mercante el paseo náutico y por ello se pagan determinados costos económicos y simbólicos, al respecto dijo que están “tratando de iniciar un espacio para que exista ese formato dentro del Sindicato de Obreros de la Marina, para que adviertan que son trabajos distintos. Si bien los dos son de marinería pero son distintos”.

Afrontar la temporada baja

Como toda empresa turística o que se deprende de esa rama comercial, la temporada baja complica y mucho haciéndose difícil lograr revertir la estacionalidad, el Regina Australe no deja de ser ajeno a esta realidad: “La afrontamos con mucha resignación”, comentó Goity entre risas, pero aclaró: “Empezamos a lograr, en temporada baja, esta continuidad en salir sábados y domingos, logramos de apoco ir logrando ese mínimo de personas necesarias para que el barco opere y que pueda pagar los costos”.
Entre otras cosas también se realizan eventos, pero hay “tener en cuenta que el día del evento puede haber malas condiciones meteorológicas y la capacidad de trasporte, cocina y energía es limitada no es lo mismo hacer un plato de comida en un restorán que arriba de un barco”. El barco no es una competencia para los salones de fiesta y los restoranes de Puerto Madryn, “nunca nos intereso competir en ese sentido pero si somos una alternativa diferente”, y señaló “creo que poder trasmitir esta idea de que los meses de baja la gente de Madryn, del Chubut, ese es el momento ideal para que vengan a navegar con nosotros hacer un almuerzo diferente en el corazón del golfo y así logremos tener la sustentabilidad que necesitamos en lo económico”.

Del barrio al barco

“Hemos captado un rango social muy interesante que es los barrios vienen al Regina, la clase media, media baja, para ellos es un orgullo venir al barco, lo toman como una meta”, y amplió “eso me da una inyección de ánimo enorme y cuando veo que el barco es importante y veo que hay cierto orgullo “son mis parientes yo los traje” o “son los chicos de la cuadra los traje a navegar” o cuando sacamos a navegar todas las escuelas, como hemos hecho el año pasado o las colonias de vacaciones en la medida que nos integramos con la localidad vamos generando una pertenecía y vamos generando esta energía necesaria para que la gente tome el barco como algo habitual”.
En este momento se esta trabajando prácticamente en un 90% de turismo nacional, dentro de esa cifra, hay un 20% que es un turismo residente, según las estadísticas de la empresa. “Lo que pasa es que el residente aparece en la boletería con todos los parientes y amigos que vinieron del interior a visitarlos, en el porcentaje del grupo de 7 u 8, dos son residentes y el resto de afuera”, puntualizó.

Instalándose de a poco

El Regina está obligado, cada cuatros años, a hacer dique seco y por ello tuvo que trasladarse durante el año 2016 hasta Mar del Plata, lo que implicó un gasto operativo del que todavía se están recuperando. “Esos primeros cuatro años pagamos los costos de la inexperiencia, hemos tenido proveedores muy caros, servicios muy caros, nos embarcamos en cosas que no nos fueron rentables y hoy pulimos mucho, limpiamos los bordes de ataque, mejoramos nuestro deslizamiento en los fluidos y ahora lentamente vamos generando un costo operativo que nos conviene” dijo el empresario, y sumó “hasta el momento fue poner, poner y poner, apostar, apoyar y pensar que esto tiene que tener un final feliz y creo que lo vamos a lograr pero las cosas no se hacen de un día para el otro, el barco se va instalando en la comunidad”.
“Hoy cualquier turista que llega a Madryn cualquier taxista, el mozo, cualquier bañero en la playa le dicen “anda al Regina” te van a atender bien, es un precio accesible, nosotros tratamos de estar acordes a las tarifas, las tarifas tendrían que valer por lo menos el doble para que nos sirvan pero nosotros somos un producto masivo” y para finalizar puntualizó “no creo que seamos un barco de lujo, somos un barco de lujo para hacer un paseo náutico pero esta orientado a la masa de gente y esa es la que esta viniendo al barco.”