El mes que viene tendrá lugar la primera audiencia previa al juicio oral y público por el homicidio de Diana Verónica Rojas, la estudiante de Derecho de la Universidad Nacional de la Patagonia, oriunda de la provincia de Entre Ríos, quien fuera asesinada el martes 17 de mayo de 2016 y su cuerpo, hallado por ocasionales ciclistas que transitaban en una zona cercana a la vera de la Ruta Provincial 1.
Por el hecho fue detenido, dos días más tarde, el taxista Dante Donnini, y luego imputado por ser el presunto autor del crimen de la joven, que tenía 25 años cuando fue ultimada de varias puñaladas, en el marco de un episodio que estremeció a la comunidad madrynense y provocó la reacción espontánea de vecinos, así como también de amigos y compañeros de estudios de Diana, quienes marcharon pidiendo Justicia y el esclarecimiento del asesinato de la joven.

El ADN lo incrimina

Dos días después de hallado el cuerpo, la Policía detuvo al taxista Dante Donnini tras realizar un allanamiento en su domicilio; días después, se conocería por parte de la Fiscalía de Puerto Madryn que el perfil genético del imputado fue hallado debajo de las uñas de la víctima, así como también se constataría la presencia de ADN del taxista en la ropa, el pelo y la cartera de la joven.
Por otro lado, los peritos confirmaron el hallazgo de semen del imputado en un trapo rejilla que utilizaba en el taxi, a raíz de un informe realizado por el laboratorio de Genética Forense del Centro Nacional Patagónico (CCT Cenpat-Conicet), que dirige el genetista Néstor Basso y la doctora Liza Martinazzo.
El taxista fue detenido e imputado de ser el autor del crimen; entre los elementos indiciarios para la detención, se tuvo en cuenta “la llamada al taxi por parte de la víctima, que acude al lugar el imputado y luego se pierde todo rastro de la víctima”, además de que “se han constatado lesiones en el señor Donnini a través del médico forense, que establece que las lesiones halladas son compatibles con mecanismos de defensa y hace referencia a la existencia de rasguños humanos”, según manifestaron en aquél entonces desde el Ministerio Público Fiscal.
También, se tuvo en cuenta que “se hace una inspección ocular luego de secuestrado el vehículo, en la cual surge la existencia de manchas hemáticas en el asiento trasero, con un reactivo de sangre borrada”, y se valoró que el acusado tenía el celular de la víctima en su poder, el cual posteriormente vendió.

Su coartada

Meses más tarde, el caso tomaría un ribete inesperado, luego de que el propio imputado emitiera su primera declaración ante el juez de la causa, Marcelo Orlando, donde aseguró que había sido “secuestrado” por dos o más sujetos el día en que hallaron muerta a Diana Rojas, a la vez que describió el presunto recorrido que fue obligado a hacer junto a la víctima, a bordo del taxi, hasta que esta última fue trasladada a otro vehículo y la vio por última vez.
Por otro lado, sostuvo que fue amenazado de muerte para que no mencionara el episodio, al tiempo que su esposa, tiempo después, denunció amenazas recibidas en su teléfono celular y en el del abogado defensor de Donnini, el doctor Gustavo Castro.
Posteriormente, el taxista encabezó una reconstrucción de los hechos según su versión, donde visitó escoltado por policías cada uno de los puntos donde dijo haber estado ese día, reforzando la versión en su defensa.
Tiempo después, Donnini fue acusado es por “homicidio criminis causae, en concurso real con abuso sexual con acceso carnal en grado de tentativa, en concurso ideal con robo, todo ello concursado idealmente con homicidio agravado por ensañamiento”, delito que prevé una pena de prisión perpetua.
Consecuentemente, la Oficina Judicial fijó la fecha de la audiencia preliminar para el jueves 9 de marzo, donde las partes presentarán y discutirán las pruebas y la calificación legal. El juez de la causa, Marcelo Orlando, deberá definir si envía el caso a juicio y en ese caso se deberá fijar fecha y el tribunal interviniente.