Los Guardaparques Nacionales Catalina Martínez y Pablo Sugliano partieron esta semana rumbo a la Antártida para realizar la campaña anual en la Base Orcadas. A partir de un convenio entre Parques Nacionales y la Dirección Nacional del Antártico (DNA), dependiente del Ministerio de Relaciones Exteriores y Culto, el organismo tiene presencia ininterrumpida en la Antártida desde 1990 a través del Cuerpo de Guardaparques Nacionales.
El mismo establece dos vacantes para guardaparques en cada campaña anual, ofreciendo a los agentes de conservación la posibilidad de estar en contacto con una fauna particular, trabajar en condiciones climáticas y ambientales extremas y comprometerse en el marco de proyectos de investigación internacionales.
Los trabajos que realizarán en la Base Orcadas se relacionan con censos de población de fauna, estudios de dieta de pingüinos adelia y barbijo, gaviotas cocineras, cormoranes imperiales, eskúas y lobos marinos de dos pelos, recolección de plumas y censos de crías de las focas de weddell durante su época reproductiva y tareas orientadas a conocer el éxito reproductivo de los pingüinos y sus tendencias poblacionales.
Estas tareas forman parte del programa de Monitoreo Ambiental, dirigido por personal de la DNA, que el Instituto Antártico Argentino utiliza para detectar cambios en las poblaciones animales o alteraciones del ambiente y se dan en el marco de convenios internacionales de cooperación científica. La formación de los guardaparques y el tipo de trabajo que desarrollan en los Parques Nacionales sirven de base para su desempeño en un lugar climática y topográficamente complicado, como es el sector antártico.

Argentina y la Antártida

Tanto la presencia argentina en la Antártida como la Administración de Parques Nacionales tienen un “mentor” en común. Fue el Perito Don Francisco Pascasio Moreno quien, luego de insistir en la importancia científica y política de instalar un observatorio meteorológico y geomagnético en la Isla Laurie del archipiélago de las Islas Orcadas del Sur, logró que se firmara a fines de 1903 un decreto para la creación del “Observatorio Meteorológico y Geomagnético de las Islas Orcadas del Sur”. Allí se envió a la primera dotación nacional, que tomó posesión del Observatorio el 22 de febrero de 1904. Gracias a esto, la Argentina fue el primer país del mundo en instalarse en el sector antártico y es actualmente el único con más de 100 años de presencia ininterrumpida.
Posteriormente, gracias al convenio firmado con la DNA el país se convirtió en el primero en enviar guardaparques sistemáticamente al área de conservación internacional más importante a nivel global.
La Base Orcadas es operada por la Armada Argentina y se halla en la Isla Laurie, la más pequeña de las dos islas principales que forman el archipiélago Orcadas. Tiene un largo aproximado de 22 kilómetros y un ancho promedio de 8 kilómetros, con varias bahías profundas y relieve abrupto. Casi toda su superficie se halla cubierta por glaciares. La base se ubica en un punto estratégico sobre el istmo Ibarguren, una estrecha franja de tierra de unos 400 metros de ancho. Al sur se encuentra la Bahía Scotia y al norte la Bahía Uruguay, lo que brinda la posibilidad de acceder fácilmente por mar tanto al norte como al sur de la isla.