El Poder Ejecutivo de la Nación promulgó la normativa que agrava las penas por delitos viales. La Ley 27.347, promovida por familiares de víctimas de accidentes de tránsito, eleva las penas contra conductores ebrios o que excedan velocidad.
La decisión del Gobierno de promulgar la misma estuvo impulsada por organizaciones de familiares de víctimas, y así lo hizo mediante el Decreto 20/2017, publicado el pasado viernes en el Boletín Oficial, con las firmas del presidente Mauricio Macri, el jefe de Gabinete, Marcos Peña, y el ministro de Justicia, Germán Garavano.
La normativa establece que la pena será de prisión de tres a seis años, “si el conductor se diere a la fuga o estuviere bajo los efectos de estupefacientes o con un nivel de alcoholemia igual o superior a quinientos miligramos por litro de sangre en el caso de los conductores de trasporte público o un gramo por litro de sangre en los demás casos”.
Se contempla también el caso de “exceso de velocidad de más de 30 kilómetros por encima de la máxima permitida en el lugar del hecho, o si condujese estando inhabilitado para hacerlo por autoridad competente, o violare la señalización del semáforo o las señales de tránsito que indican el sentido de circulación vehicular”.
Por otra parte, en tal contexto, desde la asociación civil “Luchemos por la Vida” impulsan un programa de concientización a través de distintas plataformas de comunicación, el cual está apuntado a prevenir accidentes al volante por el uso del celular.
“La inseguridad vial en Argentina y el mundo ocasiona la conducción distraída y en algunos casos, a ciegas, de aquellos que, al volante, utilizan el celular. En nuestro país este comportamiento se encuentra en franco aumento y está comprobado mundialmente que la conducción, en estas condiciones, multiplica por nueve las posibilidades de morir en el tránsito. Y está probado que la discapacidad que genera en el conductor es equiparable a la conducción bajo los efectos del alcohol”, manifestaron.

Accidentes viales: 20 muertos por día

Además, la ley dispone que “será reprimido con prisión de seis meses a tres años e inhabilitación especial para conducir por el doble del tiempo de la condena, el conductor que creare una situación de peligro para la vida o la integridad física de las personas, mediante la participación en una prueba de velocidad o de destreza con un vehículo con motor, realizada sin la debida autorización de la autoridad competente”.
En tanto, la misma pena se aplicará a quien “organizare o promocionare la conducta, y a quien posibilitare su realización por un tercero mediante la entrega de un vehículo con motor de su propiedad o confiado a su custodia, sabiendo que será utilizado para ese fin”.
Según datos recogidos por la organización Luchemos por la Vida, en Argentina los muertos por siniestros viales son aproximadamente 7500 por año, es decir un promedio de más de 20 por día.

Contra el uso de celular al volante

Este año, la asociación “Luchemos por la Vida” estrena la campaña publicitaria de concientización en radio, televisión y demás medios audiovisuales, la cual tiene el objetivo de generar conciencia sobre el grave y creciente problema del uso del teléfono mientras se maneja, y fue denominada “El celular al volante mata”.
“Tiene el objetivo de salvar vidas de la inseguridad vial creciente, que en Argentina y el mundo ocasiona la conducción distraída y en algunos casos, a ciegas, de aquellos que, al volante, utilizan el celular; en nuestro país, este comportamiento se encuentra en franco aumento y está comprobado mundialmente que la conducción, en estas condiciones, multiplica por nueve las posibilidades de morir en el tránsito, y está probado que la discapacidad que genera en el conductor es equiparable a la conducción bajo los efectos del alcohol”, señalaron, agregando que “esta campaña pretende ayudar en la educación y concientización de todos los conductores para evitar esas tragedias, ya que la cantidad de accidentes causados por personas que usan el teléfono mientras conducen, está creciendo en todo el mundo”.