Así lo afirmó el Defensor de la Tercera Edad, Eugenio Semino, quien aclaró que se revisará la situación de aquellos jubilados que posean altos ingresos.
Días atrás, desde la dirección a nivel nacional de la institución, a cargo de Carlos Regazzoni, habían anticipado que podría restringirse la entrega de medicamentos a aquellas personas que se encuentren en condiciones económicas de abonarlos, utilizando ejemplos como los de “jubilados que posean yates, aviones o prepagas”, algo que despertó controversia, más aún, teniendo en cuenta que en muchos casos, quienes abonan las prepagas son los propios hijos o bien el grupo familiar.
Sin embargo, Semino recordó que, en noviembre del 2012, una resolución del propio organismo eliminó los requisitos para acceder al programa de “cobertura total”, algo que habría provocado una entrega indiscriminada o bien “mal aprovechada” de los medicamentos.

Cómo funcionan los descuentos

“Hay que ser muy cuidadosos con lo que se comunica, sobre todo en el caso de los funcionarios, con respecto a estos temas, ya que el estado de zozobra, para con cualquier paciente a quien se le anuncia una suspensión de entrega de medicamentos, es grave”, indicó el Defensor de la Tercera Edad en diálogo con LU17, quien explicó que “Pami entrega los medicamentos a sus beneficiarios, por ley y obras sociales, a un 50 por ciento de descuento, los comunes, y a un 80 por ciento de descuento, los destinados a patologías crónicas”, en términos generales.
En este contexto, “después, hay un programa, que fue por vía de excepción, para quienes no podían pagar ese 50 o 20 por ciento requerido por la Ley, a quienes se les entregaba al cien por cien de descuento; es un programa histórico de Pami, que hasta noviembre de 2012, se entregaba a través de la agencia que Pami tiene en Puerto Madryn, por ejemplo, o bien en otra ciudad, con un informe que hacía el trabajador social del instituto, estableciendo que el jubilado que ganaba la mínima, y que no tenía otros recursos, no podía pagar y, en razón de eso, se le daba el descuento del cien por cien”.

“Se usaron ejemplos poco felices”

En noviembre de 2012, “sale una disposición del organismo, donde se obvia este requisito de la información social, y se empiezan a entregar medicamentos sin límite y sin el requisito señalado; esto, obviamente, no ha tenido el control suficiente y ha generado situaciones que los actuales funcionarios describieron como prácticamente de corrupción, donde jubilados que tienen recursos como para poder comprar medicamentos, los recibían al cien por cien (de bonificación)”, manifestó, y se refirió a los ejemplos que constituían, en principio, la excepción a la regla, los cuales apuntaban como fuera del beneficio a aquellos adultos mayores que tuvieran “aviones o yates”, algo que Semino calificó como “ejemplos poco felices” y recordó que “se dio otro mal ejemplo, que es el tema de las prepagas; hay jubilados de la mínima, que son absolutamente pobres, y que los hijos o familiares les pagan, con esfuerzo, una prepaga, para suplir los déficit que pueda tener el mismo Pami, es decir que no es un signo de riqueza, sino de protección, además de que en otros casos, la prepaga suple gastos que debiera hacer el Pami con ese beneficiario, a veces por prácticas tardías, estudios y demás”.

“No habrá gravamen para los beneficiarios”

“No me cabe duda de que corrupción o corruptela la hubo, pero en ese caso hay que determinar los casos, sancionar o denunciar penalmente al funcionario que lo generó o facilitó, y no establecer un estado de angustia como se ha establecido, porque muchos jubilados nos llamaban el pasado fin de semana para preguntarnos si iban a continuar recibiendo el medicamento o no; por mi parte, más allá de apoyar todo lo que se haga a nivel de control y de lucha contra la corrupción, es necesario que se aclare bien que no va a haber gravamen para los jubilados que están recibiendo el programa”, concluyó Semino.