El viernes 1 de julio a las 22 horas, la murga uruguaya “La Máquina de Hacer Chorizos” presentará su nuevo espectáculo “Embutidos en el Sistema”, en el Cine Teatro Auditorium, sito en calle 28 de julio 129 de la ciudad de Puerto Madryn, con entradas a la venta por un valor de $120.
A horas del estreno, su Director, Mariano González, dialogó con El Diario de Madryn e hizo un repaso por los inicios y espíritu de la formación.

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¿Cómo, cuándo y dónde nació La Máquina de Hacer Chorizos?

Mariano González: La murga fue fundada en el seno de “Meta Mate”, comenzó con sus primeros ensayos en marzo de 2013y se presentó en público, por primera vez, el 9 de noviembre de ese mismo año, en un ensayo abierto que alborotó el avispero madrynense. Quizá porque no existen directores de murga por estos lares, porque soy el que hace los arreglos vocales y musicales –y porque alguien tenía que hacerlo-, me asignaron este rol que conservo hasta el día de hoy.

Desde ese rol, ¿qué aprendió en la interacción con los demás integrantes?

MG: Por ejemplo, que no todo los arreglos que escribo quedan bien o pueden ser cantados; que la conexión y clima del grupo son tanto o más importantes que las condiciones vocales individuales y que, en lo personal, cada uno tiene expectativas y motivaciones propias que lo llevan a formar parte de la murga. Buscamos a quienes la integran y, más allá del gusto o conocimiento que cada uno de ellos tenía sobre este estilo tan atractivo, creo que el hecho de hacer todas nuestras letras originales y contar a través de ellas lo que nos pasa como chubutenses y madrynenses, como jóvenes, también los alentó a sumarse.

¿Cuál es el origen del nombre de la murga?

MG: Cuenta la historia que fue Da Vinci quien inventó la máquina de hacer chorizos. Por nuestra parte, había una en la casa en la que nos reuníamos a escribir las primeras canciones y terminó siendo perfecta, como expresión popular en sí y porque solemos meter un montón de cosas para después sacar lo que a todos nos gusta: “los choris”. A partir de ahí, los nombres de nuestros espectáculos siempre guardan relación con eso – “De puro Cerdos”, primero, y “Embutidos en el sistema” el espectáculo que estamos a horas de estrenar-.

¿Cuál es la queja que subyace a la murga?

MG: La murga es históricamente inconformista, denunciante, irreverente y, sobre todo, del pueblo. Aquello que perjudica o molesta a las mayorías populares, la murga tiene que decirlo y hacerse eco de lo que pasa, pero siempre con humor, histrionismo, picardía…

Sarcasmo.

MG: Ironía.

¿Por qué es un modo diferente de incomodar al mundo?¿En qué radica?

MG: En que no se trata de un ensayo o de una colección de noticias. Todo, siempre, va oculto detrás de un hecho artístico. Imagino que tiene su génesis en épocas de represión sobre el que pensaba diferente y que, en ese eterno afán de expresarse, las murgas comenzaron a decir lo que querían, pero de una manera creativa y bella. No se trata solo de incomodar, sino de hacerlo con el injusto, el corrupto, el criminal. Desde la murga hemos criticado las injusticias sociales, el consumismo, el capitalismo, en el orden mundial y humano; en el orden nacional, provincial y local.

¿Protege el disfraz de la hostilidad del mundo?

MG: Creo que sí, pero solo mientras dura el carnaval porque después la vida sigue. Es esa, de hecho, la filosofía misma del carnaval -donde surge y vive la murga-: ¡ser reyes por unos días en los que todo vale!

¿Y después del carnaval? En lo personal, ¿la murga atraviesa sus rutinas, su mirada de las cosas, su ser en el mundo?

MG:Absolutamente, sí. Creo que estoy enfermo de murga porque todo lo que pasa lo quiero cantar con la murga, las canciones me salen candombeadas y harto al resto de tanto hablar de murga. No lo puedo evitar.

¿Cómo responde el público?

MG: Muy bien. Gracias a ellos seguimos y sobrevivimos porque no tenemos apoyo de ningún tipo: ni de empresas, ni mucho menos del Estado. Es por esa gente que compra una entrada, que nos acompaña en fiestas y recitales que seguimos de pie. Montar este tipo de espectáculos, por supuesto, tiene un costo, pero además del público tenemos muchos amigos cercanos que nos ayudan de mil maneras, que conforman comisiones espontáneas para escribir, para confeccionar los vestuarios. Así funcionamos.

¿Qué es lo que las personas que no forman parte suelen ignorar de las murgas?

MG: Quizá todo el trabajo que hay detrás; las horas invertidas en crear y ensayar. Lo complejo que es lograr que cada parte salga como tiene que salir y nuestra preocupación y expectativa antes de cada show porque deseamos que el público disfrute y se divierta con lo que hacemos; con estas pinceladas de actualidad tratadas con humor e ironía, desde la poesía del color y la danza.