1The Beats nació hacia fines de 1980 como banda tributo a The Beatles y ha sido consagrada por la Beatles Annual Convention, de Londres y Liverpool -Inglaterra-, como “La Mejor Banda Beatle del Mundo”.
En el marco del International Tour 2016, brindarán su espectáculo teatral-musical “Retrospectiva”, en dos únicas funciones que tendrán lugar los días viernes 22 de abril a las 21.30 horas en el Cine Teatro Auditorium, sito en 28 de Julio 129 de Puerto Madryn -con venta de entradas anticipadas en la boletería del teatro-, y sábado 23 de abril a las 22 horas en el Teatro Verdi, ubicado en San Martin 128 de la ciudad de Trelew.
En diálogo con El Diario de Madryn, Patricio Pérez – George Harrison-, quien además de ser uno de los líderes fundadores junto a su hermano Diego Pérez -John Lennon-, es Director Musical del grupo, brindó detalles del show que ofrecerá junto a los demás integrantes de la formación: Eloy Fernandez -en la piel de Paul McCartney-, Martín Álvarez Pizzo -en el rol de Ringo Starr- y Esteban Zanardi en piano y teclados.

D: ¿Qué elementos encuentran al realizar esta retrospectiva?
P: Principalmente, un orgullo por la carrera que hemos transitado a lo largo de estos 28 años. “Retrospectiva” reúne parte de todos los espectáculos que brindamos porque, si algo nos define, es que nos renovamos año tras año, con nuevos bloques, cambios de indumentaria y escenografía. Se trata de una fusión de propuestas implementadas 15 años atrás con momentos originales que no hicimos nunca.

D: La banda ha ido mutando desde su formación original. ¿Cómo repercutieron estos cambios en el producto final que ofrece The Beats?
P: Siempre ha sido para bien porque fueron cambios buscados y cuidados. Mi hermano y yo estamos desde los inicios porque somos los líderes fundadores de la banda, pero, lógicamente, con el correr de los años hay quienes comienzan a inclinarse hacia proyectos personales que les impiden seguir trabajando con una gira. Nosotros pasamos alrededor de cinco días de la semana fuera de casa y es complicado. Así que, en determinado momento, nos vimos en la obligación de convocar un casting para encontrar otras personas acordes a los roles faltantes y fuimos muy minuciosos en el proceso de selección, no solo a nivel profesional sino humano, ya que compartimos muchas horas y tenemos que sentirnos cómodos entre todos. Somos como una gran familia de casi veinte integrantes, con el staff completo, y nos vemos las caras todos los días.

D: ¿Cómo resolvieron ustedes dos, que están desde los inicios, para compaginar su vida privada con una vida pública con tanta actividad?
P: La verdad, es muy difícil. En lo personal, decidí priorizar mi profesión y quizá postergar la posibilidad de construir una vida tradicional porque esto requiere mucha atención y tiempo. El problema son los viajes y las giras, cosa que no sería tan complicada si nuestra actividad residiera solo en Buenos Aires, que es donde vivimos. Hasta el momento, no sentí la necesidad de cambiar eso, si bien es muy personal, pero tiene que ver con mis elecciones. Si esto cambia en mí alguna vez, tendré que modificar el rumbo o mi mirada sobre lo que hago.

D: ¿Imaginaron en sus inicios el alcance que tuvo este proyecto?
P: No, jamás. Cuando empezamos, yo tenía siete u ocho años y mi hermano llegó a casa con un cassette de Los Beatles que le habían prestado. Ya tocábamos la guitarra y teníamos conocimientos musicales, pero fue un cimbronazo que nos puso la nariz en la nuca. Desde ese momento, empezamos a tocar sus canciones y al año ya habíamos formado la banda. Es decir que comenzó como una especie de hobby o de juego y se transformó en nuestra pasión, después en nuestro modo de vida y creció de una manera que nunca hubiésemos imaginado.

D: Estamos hablando de dos niños que crearon una banda tributo a Los Beatles.
P: Sí, éramos muy chicos y en esa época, mediados de 1980, tocábamos en boliches por todos lados e inclusive en un lugar que se llamaba “El Café del Buen Aire”, en el barrio de Palermo, que era un sótano parecido a la Caverna de Liverpool, donde hacíamos shows los fines de semana. Así nos fuimos fogueando, como cualquier banda, pero era difícil porque, en aquel entonces -a diferencia de hoy, que asistimos aun gran resurgimiento de Los Beatles- la gente que iba a vernos había vivido ese momento, eran contemporáneos de ellos. Y, hoy en día, nuestro público ha variado mucho porque vienen las mismas personas, pero con sus hijos, sus nietos y quizá nenes de cinco años con una remera de Los Beatles o The Beats. Para nosotros es maravilloso que esto se siga transmitiendo de generación en generación. Es emotivo verlo en la platea.

D: El rol de sus padres habrá sido fundamental para que pudiesen desarrollarse en este ámbito siendo tan chicos.
P: La libertad que nos dieron, de poder elegir una pasión -sin imponernos el estudio de una carrera tradicional- fue muy importante. Nosotros teníamos una meta muy concisa y sabíamos lo que queríamos, mas allá de nuestra corta edad. Y ellos nos brindaron esta posibilidad de desarrollarnos con nuestra profesión. Eso fue lo principal para poder llevar a cabo todo este fenómeno.

D: ¿Cómo se constituye un Beat? Porque esta es una banda que, por definición, emula a otra banda.
P: Lo primero es familiarizarse con la música. Nosotros somos músicos en todo aspecto -yo toco nueve instrumentos de oído, por ejemplo-. Mi hermano, que interpreta a John Lennon, tiene un timbre de voz idéntico, por una condición natural. Cuando arrancamos con The Beats, yo hacía de Paul McCartney, pero mi voz se fue agravando con el correr de los años y, además, a diferencia de Paul, yo soy diestro. Por eso decidimos buscar a alguien que pudiera tocar el bajo de zurda y que pudiese llegar a su registro con comodidad. Ahí fue cuando entendí que el papel de George Harrison me quedaba perfecto porque siempre me gustó tocar la primera guitarra y, a partir de ese momento, empecé a trabajar su voz. Esto es como la labor de un actor que tiene que componer un personaje. No solo lo actuamos sobre el escenario, sino que además tenemos que recrear su música e intentar que suene lo más similar posible porque ese es nuestro objetivo. Es una formación constante e, inclusive, nunca dejamos de escuchar a Los Beatles porque sucede a veces que uno con las funciones semanales no puede evitar poner su propia impronta y no es lo que queremos. Buscamos ser fieles a lo que ellos grabaron en sus discos y yo, como Director Musical de la banda, voy al detalle porque me gusta la perfección en todo sentido.

D: ¿Y qué características tuvieron en cuenta al elegir a la persona que interpreta a Ringo Starr?
P: Ante todo, que toque bien la batería. Aparte, Ringo le pegaba muy fuerte a sus tambores y lograba un sonido muy especial a la hora de grabar, pero, además, hay que tener en cuenta que no se trata de algo moderno sino vintage, muy característico de los años 60’. A esto, sumamos rasgos en su fisonomía, que también deben ser parecidos para lograr que el personaje sea lo más fiel posible.

D: The Beats ha recorrido el mundo a en estos 28 años. ¿Cuáles son las principales diferencias y entre los distintos públicos que asisten a sus shows?
P: El público japonés es el más especial porque, durante la canción, los japoneses son muy tranquilos, organizados y poco cálidos, pero al finalizar la pieza la efusividad es tremenda. Ahora, el de Latinoamérica, como por ejemplo San Pablo, Brasil, es un público sumamente caliente porque durante el espectáculo -que es más una pieza teatral que un recital e invita a verlo sentado- permanecen parados todo el show y con gran efervescencia

D: ¿Cuáles son los proyectos a futuro para la banda?
P: Estamos pensando en hacer un espectáculo sinfónico antes de fin de año, que ya habíamos hecho hace más de 15 años en Buenos Aires; preparamos un nuevo show para después de agosto y seguimos programando el lanzamiento de un nuevo álbum que venimos grabando hace rato. Hay varias cosas en el tintero que, a veces, se nos complica terminar por cuestiones de tiempo.

D: ¿De qué modo elaboran alternativas para seguir reinventándose?
P: Ese es un tema porque Los Beatles tuvieron una carrera bastante corta, desde 1962 hasta 1970, pero siempre aparece algo que nos inspira, sobre todo a la hora de montar los espectáculos, donde ponemos algo de nuestra impronta, con separadores en los cuales se cuenta la historia de la banda y se hace foco en determinados momentos, para los que creamos videoclips; cuestiones que permiten al público situarse históricamente.

D: ¿Quiénes fueron Los Beatles?
P: No podría responder de una manera objetiva. A mí me cambiaron la vida por completo porque, si no hubiese sido por ellos, yo no hubiese hecho nada de lo que hice, no hubiese conocido un montón de personas que conocí, lugares. Me han dado momentos de felicidad y plenitud, son mi modo de vida y los artistas que admiro. Mi vida no hubiese sido la misma sin Los Beatles.