r7aJuan Manuel Oleiro ha sido uno de los jugadores fundamentales del Guillermo Brown a lo largo del Torneo Federal A. Cocó, como lo llaman sus compañeros, ha sabido marcar presencia dentro del campo de juego y ganarse el respeto de quienes lo acompañan y de quienes lo enfrentan. Luego de una lesión, la cual lo obliga estar afuera, señaló que alentó en todo momento y no le importó perderse la final a cambio de ascender al Nacional B.
Jugando desde los 4 años en el club infantil de Gonnet, barrio de la ciudad de La Plata, donde salió campeón reiteradas veces. Luego a los 13 años se probó en Gimnasia y Esgrima de La Plata, quedando dentro de la institución; donde su abuelo iba a verlo recurrentemente, aunque no pudo llegar a primera división. Desde allí tuvo un paso fugar por San Felipe, Chile, donde estuvo tres meses; y al volver pasó 6 meses en Quilmes, un año en Cambaceres. Con San Carlos ascendió al Nacional B, tras ello retornó a Cambaceres, donde conoció a Ricardo Kuzemka, perdiendo la final en busca del ascenso.

Juan Manuel Oleiro fue uno de los jugadores más importantes que ha tenido el plantel browniano que ha logrado el ascenso, aunque por lesión, se perdió los últimos tres partidos.

Al momento de hacer referencia a lo que se vivió la semana anterior al partido, Oleiro destacó que si bien era lo que esperaba lo sufrió muchísimo por vivirlo fuera del campo de juego. “Hace algunos días todo parecía imposible, porque relegamos puntos en el camino, y después nos encontramos de que todo dependiera de nosotros. Estuve tres días sin poder dormir por la ansiedad, porque si estaría jugando me concentraría más, pero por la lesión lo viví como hincha y lo sufrí el doble” manifestó, añadiendo que fue inevitable no hablar de lo cerca que se estaba de salir campeones.
En tal sentido, el jugador, oriundo de La Plata, dijo que lo que más se le venía a la menta durante las horas previas al encuentro era estar a 5 minutos del final del encuentro ganando con comodidad, y con toda la parcialidad queriendo entrar a la cancha y abrazándose con todos. Además, expresó que conoce la sensación por experiencias anteriores y aunque debería estar acostumbrado a ello es imposible no ponerse nervioso en la semana previa a un partido por el ascenso.

Puntos Resignados
Por otra parte, Cocó señaló que en diferentes oportunidades junto a sus compañeros pensaban en los puntos que habían resignado a lo largo del torneo, lo cual evitó que el ascenso hubiese llegado con anterioridad y de manera más cómoda. “En el que más pensaba era en el partido frente a Belgrano de Santa Rosa, La Pampa, en condición de visitante, ya que el hecho de que nos metieran un gol en la última jugada del partido, minuto 47 el segundo tiempo, a mi personalmente me dolió bastante. El empate de local también fue un traspié difícil, porque esa semana el grupo se resintió” expresó.
En ese marco, afirmó que el campeonato en líneas generales fue muy parejo, por lo cual a todos los equipos le pasó lo mismo, y lo que importaba al final estaba dado en el último partido. También señaló que se ganaron puntos importantes, como el empate con la CAI, que le dio al equipo el punto que luego les permitió estar arriba por una mínima diferencia. “La ventaja que tuvo Brown a los demás planteles es el recambio. Cualquiera de los jugadores que están a fuera tienen el nivel para ser titulares, lo dejó demostrado Maximiliano Badell, que comenzó siendo suplente y hoy es el goleador del equipo. A veces es difícil explicar por qué no se mantiene el nivel, porque se trabaja bien y hay días en los que no sale una, pero se mejoró mucho en el final, y que perdió tan solo un partido”, en clara alusión a la distención de ligamento cruzado.
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“Cambio mi rodilla por el ascenso, olvídate”, confesó “Cocó” en charla con los periodistas de El Diario, compartida el jueves en el restaurant Los Nadies.

La rodilla por el ascenso
Al momento de hacer referencia a logro del ascenso, Juan Manuel señaló que independientemente de la lesión que lo dejó afuera de la final, y lo obligará a viajar a La Plata para realizar la revisación médica a fin de comenzar la pretemporada; llegar al Nacional B significaría el regalo de navidad, cumpleaños, de reyes magos y más. “Si me toca marcar a Juan Román Riquelme se lo dejo a Federico Velázquez, porque ese tipo de jugadores no necesita correr, te dejan desairado en una baldosa” dijo con carcajadas de alegría. Además, sentenció que “cambio mi rodilla por el ascenso”.

Técnico Cabrón
Ricardo Kuzemka es un viejo conocido por Oleiro ya que lo ha dirigido en otros clubes. De él Oleiro resaltó la forma que el entrenador mantiene, con un andar serio y muy reservado. “Tiene un carácter bastante bravo, pero lo conozco desde Gimnasia cuando el estaba de coordinador. Sin ninguna duda que serio y estructurado es, pero también tiene su lado bueno, aunque nadie se lo ve” destacó entre risas, afirmando que es una gran persona además de sus cualidades como profesional.

Paseo internacional

En la época en la que se encontraba libre, Oleiro se integró a un predio de jugadores libres, con quienes realizó una escalada por Turquía y China, el cual duró 30 días. “Fue para probar suerte. Concentramos en un hotel, donde se encontraba Sergio el ‘Checho’ Batista. Hicimos un amistoso con distintos clubes y me tocó marcar al Puma Anelka, era algo imposible de creer, por dónde estábamos y lo que nos tocaba vivir. Shangai era impresionante, y en Turquía estuvimos sobre el mediterráneo” expresó, agregando que lo que se le complicó fue el idioma, ya que no entendían nada.
“Yo no aprendí ni una palabra. Íbamos de shopping y salíamos por ahí, como no teníamos un cronograma pautado ni nada, hacíamos lo que queríamos. En china nos pusieron un traductor porque sino estábamos al horno. Fueron dos viajes geniales” sostuvo, agregando que fue una de las experiencias más lindas que le tocó vivir, la cual no puede dejar fuera de su curriculum deportivo.