El estado de la Salud Pública en la Provincia atraviesa un momento crítico desde varios puntos de vista: hace un año que no se realiza ningún tipo de cirugía programada por la retención de servicios de los cirujanos del Chubut; la semana pasada, los trabajadores de la Salud nucleados en la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE), realizaron una medida de fuerza en reclamo de mejoras salariales; en la mesa de paritarias, el Gobierno envía representantes de tercera línea, motivando el desplante de parte de la Asociación de Trabajadores de la Sanidad Argentina (ATSA) y de la Unión de Personal Civil de la Nación (UPCN), quienes se retiraron de la mesa sin recibir la oferta de parte del Gobierno Provincial; también hemos dado cuenta de la renuncia de dos profesionales del Hospital de Gaiman, por recibir aprietes de parte de su superior. Y ahora, como si fuera poco, sale a la luz la privatización del servicio de Oncología del Hospital de Puerto Madryn, Andrés Ísola, el cual deriva a la mayor parte de los enfermos a realizar tratamientos al sector privado.
TAPAIN

Actualmente, el Hospital tiene derivados al Centro Oncológico Puerto Madryn, casi 40 pacientes. Tomando como promedio, que diez se encuentren en tratamiento de quimioterapia, y los otros 30 realizan consultas, estamos hablando de un total de 40 mil pesos, que el sector público paga al privado

Privatizar la salud

Actualmente, el sector de Oncología del Hospital Ísola, cuenta con dos profesionales: la doctora Maximina Lamelza, Especialista en Oncología, y la doctora Laura Ferreyra, Oncóloga Clínica, a quienes se les suma el Médico Hematólogo, Diego Moro, quien realiza la atención de los pacientes de Hematoncología, una especialidad que cuenta con sólo tres profesionales en toda la Provincia. El conflicto, en este caso, se debe a los pacientes derivados de la Obra Social PAMI (quienes resultan el 90 por ciento de los enfermos), los cuales, en la gran mayoría de los casos, son derivados desde el Hospital, a un centro privado, haciéndose cargo el nosocomio público de los honorarios de tal centro. En una nota enviada el 20 de febrero de 2014 por los tres profesionales a la Ministra de Salud, la doctora Mónica Eredia, y al Director del Hospital, doctor Carlos Tristán García, los médicos detallan: “Se derivan pacientes al sector privado para realizar quimioterapias, específicamente al Centro Oncológico de Puerto Madryn, cuyo dueño es el doctor Carlos Gallina Nanni, especialista en Oncología. Situación totalmente irregular, ya que hay dos oncólogas en el hospital de Madryn ejerciendo funciones, pero sin embargo se prefiere pagar un módulo de quimioterapia con un valor de 3000 pesos mensual por paciente y una consulta de 300 pesos por paciente al doctor. Gallina, médico que no pertenece al sector público sino privado”.

Haciendo números

Al igual que los cirujanos, a quienes no se les paga por atender a los pacientes de PAMI, los oncólogos del Hospital Andrés Ísola, no perciben remuneración alguna por estas atenciones, algo que, como se mencionó más arriba, sí ocurre con el Centro Oncológico Puerto Madryn. La doctora Maximina Lamelza, contó al respecto: “Por día atendemos entre 12 y 15 pacientes, el 90 por ciento de las consultas son de PAMI. Al mes son 300 consultas, al año tres mil y mil tratamientos de quimioterapia, los cuales también la gran mayoría son pacientes de PAMI”. Las dos oncólogas del Hospital, reclaman un pago extra de diez mil pesos por mes, por los pacientes atendidos por PAMI, pero en cambio, el Hospital elige derivarlos al centro privado a costos muchísimos más altos: “Hay que recordar que el sector privado percibe 3000 pesos por tratamiento y 300 por consulta, por lo cual, con tres pacientes que atiende el doctor Gallina Nanni, estaría cubierto mi sueldo mensual”. Actualmente, las dos especialistas no reciben ni un solo peso por atención de pacientes de PAMI, sin embargo, el Hospital Andrés Ísola recibe, según afirma Lamelza, aproximadamente un millón de pesos mensuales de parte de la Obra Social de los jubilados.

No son los únicos

La Oncología no es la única especialidad en conflicto por los pacientes de PAMI. En una nota del 20 de enero, dirigida al Director del Hospital, Tristán García, varios profesionales de distintos sectores solicitaban una reunión para “plantear la temática de los honorarios por realizar trabajos médicos para el sector PAMI, sabiendo la existencia de prestación de servicios con la modalidad de tercerización de diferentes especialidades”. Estas especialidades, además de Oncología, incluía a Patología, Cirugía, Traumatología y Hematología, y la nota llevaba la firma de los doctores Lamelza, Ferreyra, Santapau, Manzzi y Moro.
El caso del Hematólogo Diego Moro encontró una resolución favorable, luego de que el mismo presentara su renuncia: “Dentro de las condiciones laborales pésimas que sufro día a día, se incluyen la necesidad de estar los 31 días del mes de guardia pasiva todos los días del año, derivaciones y atención de pacientes de Sierra Grande y otras zonas de Rio Negro, atención de pacientes de Dolavon y zonas aledañas por falta de Hematólogo en Trelew, atención de pacientes de PAMI y otras obras sociales dentro del hospital sin remuneración alguna, ausencia de especialista en Oncohematologia infantil desde hace mas de 3 años, etc”. Finalmente, el Dr. Diego Moro, arregló un monto extra mensual, aunque hasta el momento no lo ha cobrado y que, según dijo, si en estos días no percibe sus haberes, renunciará definitivamente a su cargo.

Problema histórico
Si bien esta situación salió a la luz en estos días, la tercerización del sector de Oncología desde el ámbito público al privado, data de varios años. Según explica la Dra. Lamelza, “La situación de tercerización data históricamente, mucho antes de mi ingreso al hospital. Yo ingresé en el año 2009, para ser precisa el 9 de enero de 2009, bajo la direccion de la Dra. Scaglia. En una nota de octubre de 2009 informé a la Dra. de esta tercerización y de que nada se modificaba al respecto. Intenté renunciar a mi cargo, pero al hablar en ese momento con el Odontólogo Matellicani y el ex secretario de Salud, Ignacio Hernández, me indicaron que no renunciara y que me ponga al lado de Alicia Quantin. Finalmente la que dejo el cargo fue la Dra. Scaglia”. Efectivamente, El Diario accedió a un listado de 53 pacientes derivados desde el Hospital Ísola al Centro Oncológico Puerto Madryn, durante 2009, el cual incluye nombre del paciente, número de historia clínica, profesional tratante, patología y práctica solicitada.

Sin respuestas

Ante la múltiple cantidad de notas elevadas al doctor Tristán García, la doctora Maximina Lamelza aseguró que la excusa que esgrime la Dirección del Hospital para derivar los pacientes al sector privado son “notas en mí contra sobre pacientes que supuestamente se han quejado de mi deficiente desempeño médico y mi falta calificada de idoneidad, según las notas que el director dice que existen. Sin embargo, a mi despacho nunca llegó una sola nota para realizar el descargo correspondiente y dar respuesta a ese supuesto reclamo, lo cual es una irregularidad de parte de la Dirección”.
En definitiva, actualmente, el Hospital tiene derivados al Centro Oncológico Puerto Madryn, un total de casi 40 pacientes. Tomando como promedio, que diez se encuentren en tratamiento de quimioterapia, y los otros 30 realizan consultas, estamos hablando de un total de 40 mil pesos, que el sector público paga al privado, pudiendo cubrir esa demanda por menos de la mitad en el sector público, con todo lo que ello representa.