1Por Mauro Fernándes

Habla de masas de agua, de corrientes, de frentes oceánicos, de vida marina, del cambio climático. Alberto Piola, director de investigaciones del departamento de Oceanografía del Servicio de Hidrografía Naval, ha estado, en algunas oportunidades, más de cincuenta días arriba de un barco para estudiar -junto a otros investigadores- rasgos físicos, biológicos y químicos del océano Atlántico. Da ejemplos, y expresa lentamente palabras que ilustran determinados fenómenos que acontecen en el Mar Patagónico.

P:-¿Qué rasgos físicos destaca del Mar Patagónico?
Alberto Piola:-Las condiciones geográficas de la zona le imponen una característica de mar templano, ya que las temperaturas son moderadas o bajas. En invierno, en la parte más austral de la Patagonia, la temperatura del agua alcanza los 3 o 4 grados. Tiene, además, ciertas características muy particulares, dos de ellas son conocidas y fáciles de interpretar: el viento y las mareas. El viento mezcla el agua, genera turbulencia. En invierno el agua se enfría, el océano cede calor a la atmósfera, y el viento cumple un papel importante porque mezcla verticalmente la columna de agua. Desde aproximadamente mediados de septiembre hasta fines de febrero, el océano gana calor y aumenta su temperatura. Ese proceso favorece al desarrollo del plancton -conjunto de organismos, en su mayor parte microscópicos-, sobre todo del fitoplancton, especies vegetales que son la base de la cadena alimentaria marina. El plancton es análogo a lo que son las pasturas en la tierra. Del plancton ante todo se nutren los zooplancton, que son animales diminutos que se alimentan del fitoplancton, y que a la vez son la alimentación de peces pequeños, como ser la anchoíta, que al mismo tiempo es alimento, por ejemplo, de las merluzas. Las mareas en la Patagonia son de gran amplitud, pueden alcanzar varios metros de altura. Se generan intensas corrientes de marea que interactúan con el fondo del mar, mezclando la columna de agua de forma similar a la mezcla del viento, pero, en este caso, desde el fondo del mar hacia la superficie. El viento y las mareas mezclan el agua, pero actúan de forma inversa. Ese efecto, en verano conduce a que se forme un mar que parece tener dos capas: una superficial, bastante cálida para la región, y una profunda, más bien fría. Eso a la vez favorece al crecimiento del fitoplancton ya que le brinda sustentabilidad, porque es como si el agua cálida flotara por encima del agua fría.

P:-¿Qué efectos tiene el desarrollo del fitoplancton?
A.P: -En el Mar Patagónico se da una alta tasa de lo que se denomina producción primaria, que es la cantidad de carbono –disuelto en al agua- que la vida marina asimila del ambiente y lo usa para formar su tejido. En primavera se registran los máximos crecimientos de fitoplancton, lo cual se debe a la combinación óptima de nutrientes y luz solar, esencial para la fotosíntesis. Esas especies absorben tanto carbono que llega un momento en el que el agua queda con una muy baja concentración de ese elemento. Entonces el carbono –abundante en la atmósfera como dióxido de carbono- es absorbido por el mar. Es una consecuencia importante donde la biología en la Patagonia ocupa un rol significativo. Hay preocupación por las modificaciones del clima, que se asocia a la generación de gases de efecto invernadero, entre los cuales se encuentra el dióxido de carbono. Alrededor del 25 o 30 por ciento de lo que se ha producido desde el inicio de la Revolución Industrial –con la máquina a vapor, por ejemplo- ha desaparecido de la atmósfera y está almacenado en la profundidad de los mares. Ese proceso de captación se da a partir de fenómenos físicos, pero en la Patagonia son más bien biológicos. El carbono puede ser guardado en aguas profundas por cientos de años. Es decir, en una determinada cantidad de tiempo lo que va a ocurrir es que va a emerger carbono del océano profundo, y se podría dar una situación que hoy puede sonar fantasiosa: el contenido de dióxido de carbono de la atmósfera podría bajar, pero en el futuro empezaría a emanar ese gas desde los mares que lo almacenaron.

P:-¿Qué impacto tendría la liberación de ese carbono almacenado en algunos mares?
A.P:-Produciría cambios en la evolución del clima. Actualmente la temperatura de la Tierra está aumentando por una cantidad de factores, algunos de ellos antrópicos. Si se consiguiera que la sociedad funcionara de otra forma a través de la utilización de fuentes renovables, se podría disminuir la emisión de dióxido de carbono atmosférico. La circulación oceánica podría encargarse en un futuro de generar un problema adicional, que sería la emanación de dióxido de carbono desde el mar hacia la atmósfera. Eso incluso ya ocurre en muchos lugares, pero lo que sucede es que en el balance global el mar absorbe más gas del que emite. El Mar Patagónico es un gran agente de absorción de dióxido de carbono.

P:-¿Existe alguna relación entre ese almacenamiento de carbono y el aumento de la temperatura del agua?
A.P:-No directamente. La temperatura impacta de dos formas: en aguas más calientes el dióxido de carbono es menos soluble que en aguas frías. El proceso de absorción se ve favorecido por las bajas temperaturas del agua. Además, hay otro aspecto, que es más complejo. Existen evidencias de que la temperatura del volumen oceánico está aumentando, aun en la profundidad. Ese incremento, no obstante, es más intenso en las capas superficiales. Cuando se calienta la parte superior del mar, el agua se vuelve más liviana de lo que ya es, se estratifica. Eso genera contrastes de temperaturas que repercuten en el clima y en la biología porque, al cambiar las condiciones ambientales, las especies se pueden ver perjudicadas. Aguas muy calientes en la superficie y más frías en la profundidad, limita la mezcla vertical. El agua que se encuentra en la profundidad es muy rica porque es donde están –de forma disuelta- los nutrientes necesarios para el crecimiento de las plantas. Eso mismo sucede en la tierra, con los nitratos, los fosfatos. En grandes extensiones del océano, en la capa superficial no hay prácticamente nutrientes. Para que se dé una renovación se necesita de la mezcla vertical. Ese proceso puede verse disminuido por el aumento de la estratificación. Es una preocupación y un proceso del cual ya hay evidencias, pero aún el conocimiento es muy precario.

P:-¿Hay evidencias de calentamiento del Mar Patagónico?
A.P:-Ese mar todavía no presenta evidencias de calentamiento. Nuestros estudios muestran que en la parte sur de la Patagonia la temperatura ha disminuido en las últimas décadas. Muy probablemente eso esté ligado a ciertos cambios en el viento, que son más intensos que en décadas anteriores. Los vientos del hemisferio sur –denominados también oeste del hemisferio sur-, que son los que más impactan en la mayor parte de la Patagonia austral, se han desplazado hacia el sur y han aumentado su intensidad en los últimos cincuenta años. Esa es una tendencia global.

P:-A nivel mundial se habla del aumento de la temperatura del agua. Usted explica que en el Mar Patagónico se comprueba un proceso inverso: un enfriamiento. ¿Qué implica?
A.P:-Los buenos datos que hay acerca de la temperatura de la superficie del mar provienen de satélites. Hay más de 30 años de observaciones registradas. Y es un patrón muy heterogéneo el que emerge de ese análisis. Hay áreas donde hay un calentamiento intenso, como ser la del Río de la Plata o en la Corriente del Brasil, mientras que en la Patagonia sucede lo contrario, al igual que en algunos sitios del océano Pacífico.

P:-El Mar Patagónico entonces adquiere cierta relevancia frente al cambio climático.
A.P:-Sí, claro. La plataforma del Mar Patagónico es pequeña, si se la compara con otras, como ser del océano Pacífico. Pero, si uno calcula su capacidad de almacenamiento por metro cuadrado, se da cuenta que es una bomba de absorción de gas de efecto invernadero. Es una de las más importantes del mundo. Esa plataforma, a la vez, es la más extensa del hemisferio sur, no hay otras de ese tamaño en las costas de África o de Oceanía.
P:-¿Cuál es su tamaño? ¿Qué comprende?
A.P:-Tiene alrededor de un millón de kilómetros cuadrados: desde la costa hasta donde el mar alcanza los 200 metros de profundidad. El fondo del mar es bastante plano y tiene un declive muy leve. La isóbata -se llama así a la curva de representación cartográfica de los puntos de igual profundidad en océanos y mares- de los 200 metros en Mar del Plata se halla a poco más de 200 kilómetros de la costa; mientras que en la Patagonia hay lugares en los que se encuentra a más de 600 kilómetros. Eso da cuenta de su extensión, y que sus áreas son poco profundas. Se desarrolla, además, una vida marina bastante notable que atrae a distintos tipos de peces –por eso la importancia de la pesca en la zona- y a mamíferos marinos y especies carismáticas, que no tienen valor comercial pero sí ecológico, estético y turístico, como lo son los pingüinos y los elefantes y lobos marinos. A su vez, la vida marina que hay en la Patagonia provoca que acudan aves, de las cuales incluso algunas vienen desde otros continentes.

P:-¿Eso tiene que ver con los fitoplancton?
A.P:-Sí, con su abundancia. Si bien hay años que son menos exitosos para el fitoplancton, en promedio es un lugar activo para el crecimiento de las algas marinas y para el conjunto de las especies que se alimentan de todas ellas. Es la base de la trama trófica marina, que se extiende hasta llegar a especies de mayor tamaño.

P:-Al igual que las aves, ¿los peces también migran hacia sitios donde hay abundancia de fitoplancton?
A.P:-Sí, sobre todos los peces más pequeños y los estadios más jóvenes que dependen de forma más directa de la abundancia del plancton. Los huevos o las larvas de peces son muy vulnerables a otras especies. Muchas especies no pueden desarrollar sus ciclos de vida en cualquier lugar. Es importante que estén en un sitio que sea apto para su crecimiento y en el cual a la vez no sean arrastrados por las corrientes que podrían alejarlos del alimento. Por otro lado, el calamar, cuya situación es crítica en términos comerciales, vive un año, o sea que si no tiene éxito reproductivo puede desaparecer. Afortunadamente, eso no ocurre. Y eso se debe al ambiente marino.

P:-Usted se refería al enfriamiento de las aguas en la plataforma más austral de la Patagonia. Además de lo que explicó del viento, ¿tiene algún impacto el derretimiento de los cuerpos de hielo?
A.P:-Indirectamente puede ser. El derretimiento de los cuerpos de hielo evidentemente conduce a un enfriamiento del agua y a un cambio, en el caso de los glaciares continentales, de la salinidad. Pero ese efecto sobre la temperatura de la Patagonia entiendo que sería difícil de observar porque tendría que ser un patrón evidente en diversas áreas de la plataforma. Entre la Antártida y la Patagonia se encuentra la Corriente Circumpolar Antártica, que es la más intensa del océano mundial. Cerca de 150 millones de metros cúbicos por segundo circulan alrededor de la Antártida. Es una corriente generada principalmente por el viento que hay en esa latitud, que a la vez no es obstruida por barreras continentales. Esa corriente circula por el Pasaje de Drake, al sur de Argentina, el cruce más angosto entre la Antártida y el resto de tierras emergidas en el planeta.

P:-Habló de cambios de la salinidad. ¿A qué se refiere?
A.P:-Esencialmente los ríos y los deshielos lo que hacen es agregar agua dulce al mar. Para graficar, es como si uno tuviera una cacerola con agua y sal para hacer unos fideos. Si tiene mucha sal, una forma de reducir ese exceso es agregando más agua. Lo mismo pasa con el océano. Con el aumento del caudal de agua dulce nueva (también, por las lluvias), está cambiando la salinidad. Es un tema muy importante porque eso demuestra que hay cambio del ciclo hidrológico de la Tierra. Hay áreas a nivel global donde prevalece la precipitación y en otras la evaporación. El patrón de cambio que se observa en las últimas décadas es el aumento de la salinidad en áreas donde prevalece la evaporación; y una disminución, en lugares donde hay más precipitación.

P:-¿Cuáles son esas áreas? ¿Qué ocurre en la región patagónica?
A.P:-Las áreas de mucha precipitación son las cercanas al ecuador. Hay lugares del Pacífico donde hay muchos metros de exceso de precipitaciones con relación a lo que se evapora. Los lugares de más evaporación son los que se encuentran en las latitudes medias, 25 o 30 grados, que es donde los océanos tienen mayor salinidad. La Patagonia se ubica en latitudes medias, pero curiosamente es un lugar bastante particular. Tiene un régimen hídrico muy bajo, llueve muy poco. De hecho la región es prácticamente un desierto, sobre todo en la meseta. En esa zona debería llover en gran cantidad, pero la Cordillera de los Andes bloquea la humedad de la atmósfera. Aunque llueve poco, la salinidad del mar es baja porque influyen las aguas del océano Pacífico, que dan la vuelta al sur del Cabo de Hornos y penetran en la plataforma. Es un lugar extraño. La baja salinidad viene de otros sitios donde sí llueve mucho.

P:-¿Qué relación existe entre la Corriente Circumpolar Antártica y la de Malvinas?
A.P:-Directa. La Corriente de Malvinas es un desprendimiento de la Corriente Circumpolar Antártica. Cerca del 40 y 50 por ciento del agua que se encuentra dando vuelta, entra al Atlántico por la Corriente de Malvinas. Es una buena pregunta porque a partir de la modificación de los vientos, probablemente la Corriente de Malvinas también se esté modificando. La Corriente de Malvinas es una importante fuente de nutrientes para el Mar Patagónico. Un escenario posible para entender el funcionamiento del Mar Patagónico sería: el viento y las mareas mezclan el agua, la insolación permite que se forme algo de estratificación, y el ingrediente adicional es que la Corriente de Malvinas, por el borde exterior de la plataforma, lleva nutrientes de forma continua. Esa corriente contribuye a la proliferación de la vida marina en la región.

P:-La Corriente de Malvinas en parte colabora, por decirlo de alguna manera, con la abundancia de fitoplancton…
A.P:-Sí. También es bastante curioso porque hay poco fitoplancton en la Corriente de Malvinas. Localmente, no crecen bien. Donde se da la Corriente de Malvinas –se desplaza de sur a norte, cerca del borde exterior de la plataforma continental- hay demasiada mezcla vertical. El fitoplancton tiene que estar cerca de la superficie, que es donde están los rayos de luz, para poder crecer. La conjunción de la Corriente de Malvinas y otros procesos que están activos en la plataforma continental permiten el desarrollo de la vida marina en el Mar Patagónico.